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Todas las maniobras del examen práctico de la DGT (y cómo clavar cada una)

Publicado en junio 2026 · 12 min de lectura

El examen práctico de la DGT incluye cinco maniobras oficiales a baja velocidad, identificadas con los códigos G (marcha atrás en recta y curva), H (cambio de sentido en una calle sin salida), I.1 (aparcamiento en línea o en cordón), I.2 (aparcamiento en batería) e I.3 (aparcamiento en perpendicular). El examinador te hace ejecutar al menos dos de ellas, y cada una debe completarse con limpieza dentro de las reglas sobre movimientos y distancia al bordillo: tocar o subirte al bordillo, o arrancar sin comprobar el ángulo muerto, puede suspenderte directamente.

Cómo encajan las maniobras en el examen

El examen de circulación en vías abiertas del permiso B no consiste solo en conducir entre el tráfico. En algún momento del recorrido, que dura unos 25 minutos, el examinador te llevará a una calle tranquila, a la explanada del centro de exámenes o a un aparcamiento y te pedirá que realices las maniobras controladas. La DGT define cinco, y la regla es sencilla: el examinador elige al menos dos para que las hagas. Tú no decides cuáles, ni sabes de antemano qué te va a tocar, así que tienes que llevarlas preparadas las cinco.

Hay dos reglas que se aplican a todas las maniobras y que deciden si las apruebas:

El vehículo no debe golpear nunca los conos, postes o líneas que delimitan la zona de la maniobra, ni debe tocar o subirse al bordillo en ningún momento. Estas son las líneas que separan un aprobado limpio de una falta eliminatoria, así que memorízalas antes que cualquier otra cosa.

CódigoManiobraQué evalúa
GMarcha atrás en recta y curvaControl en marcha atrás y trazado de la curva con el volante
HCambio de sentido en calle sin salidaDar la vuelta al coche en un espacio reducido
I.1Aparcamiento en línea (cordón)Estacionar marcha atrás junto al bordillo
I.2Aparcamiento en bateríaEstacionar en plaza diagonal y salir de ella
I.3Aparcamiento en perpendicularEstacionar en plaza a 90° y salir de ella

Marcha atrás en recta y curva (código G)

Es la clásica prueba de marcha atrás. Circulando hacia delante por un carril de una calzada marcada o simulada, te detienes al menos 10 metros antes del inicio de una curva, medidos desde la parte trasera del coche. Desde ahí das marcha atrás: retrocedes por el tramo recto, trazas la curva y continúas en marcha atrás al menos otros 10 metros de recta al otro lado, todo a una velocidad suave y uniforme.

Cómo clavarla:

Cambio de sentido en calle sin salida (código H)

Aquí entras en una calle sin salida simulada y tienes que dar la vuelta al coche para salir en sentido contrario; en la práctica, un cambio de sentido en tres tiempos en un espacio reducido. Normalmente giras hacia un lado, luego usas un movimiento hacia atrás y otro hacia delante para orientar el morro y salir conduciendo.

Cómo clavarla:

Aparcamiento en línea (código I.1)

El aparcamiento en línea es la maniobra que más temen los aspirantes, y la que tiene la regla más exigente. Pasas la plaza hasta que tu eje trasero la rebasa, te detienes en paralelo al bordillo a la altura del coche o el hito de delante, y luego entras marcha atrás con suavidad. El criterio de la DGT: al terminar, el borde exterior de la banda de rodadura del neumático del lado del bordillo debe quedar a no más de 0,30 metros (30 cm) del bordillo, y debes completar el estacionamiento en un máximo de tres movimientos. Además, después tienes que salir de la plaza también en un máximo de tres movimientos.

Cómo clavarla:

Aparcamiento en batería (código I.2)

El aparcamiento en batería es la maniobra en plaza diagonal que ves en los aparcamientos de supermercado, donde las plazas quedan en ángulo respecto al pasillo. Colocas el coche centrado dentro de la plaza marcada, dejando holgura suficiente a ambos lados para abrir las puertas, y debes poder entrar y salir sin golpear las líneas o barreras que delimitan el espacio, de nuevo dentro del límite de tres movimientos.

Cómo clavarla:

Aparcamiento en perpendicular (código I.3)

El aparcamiento en perpendicular es la versión a 90°: plazas en ángulo recto respecto al pasillo, la distribución más habitual en los aparcamientos. Los requisitos son los mismos que en batería: el coche debe terminar centrado en la plaza con holgura lateral para las puertas, sin tocar las líneas o barreras que la delimitan, y en un máximo de tres movimientos tanto para aparcar como para salir.

Cómo clavarla:

El margen de 30 cm y qué cuenta como movimiento

Dos cifras deciden la mayoría de las puntuaciones en las maniobras, así que ten claro qué significan. La regla de los 30 cm se aplica al aparcamiento en línea: es la distancia máxima entre el neumático del lado del bordillo y el bordillo al terminar. Si te quedas demasiado lejos, no has aparcado correctamente; tocar o subirte al bordillo es peor y es eliminatorio.

El límite de tres movimientos es donde los aspirantes pierden puntos sin darse cuenta. Como un movimiento se define como cada cambio en el sentido de la marcha, un aparcamiento en línea limpio puede resolverse básicamente con una marcha atrás continua más una pequeña corrección. Cada vaivén adicional hacia delante y atrás es otro movimiento, y pasarse de lo que el espacio realmente exige se penaliza. Si empiezas a hacer movimientos sin sentido, también aumenta la presión del tiempo: los examinadores no dejan que una maniobra se alargue indefinidamente.

ReglaSe aplica aQué suspende / resta puntos
≤ 30 cm del bordilloAparcamiento en línea (I.1)Terminar demasiado lejos; tocar el bordillo
Máximo 3 movimientosTodas las maniobras de aparcamiento y cambio de sentidoCambios de sentido extra más allá de lo que el espacio necesita
Sin contacto con los límitesTodas las maniobrasGolpear conos, líneas, postes o el bordillo

Los errores eliminatorios más habituales

Una falta en una maniobra puede ser una deducción leve o un suspenso directo. Las eliminatorias (los errores que terminan el examen por bien que hayas conducido en lo demás) giran en torno a dos temas: golpear cosas y no mirar.

El patrón está claro: las maniobras no evalúan si sabes aparcar como un especialista de cine. Evalúan el control a baja velocidad, el sentido del espacio y, sobre todo, la observación. Acierta con las miradas, mantén el coche lejos del bordillo y de las líneas, y respeta el cupo de movimientos, y las maniobras se convierten en la parte más controlable de todo el examen, porque, a diferencia del tráfico real, las variables dependen por completo de ti.

Ten en cuenta que los procedimientos exactos y los matices pueden variar ligeramente entre centros de exámenes y con el tiempo, a medida que la DGT actualiza sus Criterios de Calificación. Toma esta guía como el marco general y confirma los detalles concretos de tu zona con tu autoescuela antes del día del examen.

Llega al examen práctico sabiéndote ya las reglas

Asienta la teoría que hay detrás de cada maniobra (movimientos, distancia al bordillo y faltas eliminatorias) practicando preguntas reales tipo DGT en DGT Pass antes de presentarte al práctico.

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